La teoría de la espiral dinámica le da a
l azul un lugar importante en su jerarquía de memes.
El 2011 ha sido el año para mi de conocer y de incorporar estos aspectos.
Partí el año con un nuevo trabajo, en la Gerencia de Innovación del IST. Me veo inmersa en una gran estructura en donde soy un pelo más de la cola de este animal que apenas conozco y que me contiene.
Esta institución define una verdad a la que adscribo (si no, no puedo seguir perteneciendo), obedezco, soy parte de las leyes de este grupo, hago sacrificios importantes para que me reconozcan como tal.
Todo esto es tan nuevo para mi. Tan diferente a mi crianza, a mis experiencias anteriores. Al principio me pegaba contra las paredes. No sabia, no entendía, no aceptaba que yo no era en verdad lo importante. Que yo estaba aquí para aprender las normas, los valores, los estilos y seguirlos y solo cuando tuviera todo eso incorporado podía comenzar a intentar brillar con luz propia.
Ha pasado un año y siento que recién comienzo a aceptar esto que desde un comienzo sabia desde la cabeza, pero que todo mi cuerpo, mis hábitos, mi ego, toda yo se negaba a aceptar.
Ha sido un año muy difícil y bello.
Ha ayudado en este proceso el pertenecer a un grupo humano , mi equipo directo, que me ha acogido con mucho cariño y aceptación a pesar de mis constantes intentos por mostrarles a ellos que estoy aquí pero no vallan a creer que soy parte.
He aprendido de compromiso, he aprendido a seguir a otro desde la confianza y no desde la convicción, he aprendido a estar en función de que sean otro los importante, he aprendido a esperar, a que los tiempos no los pongo yo, he aprendido una nueva acepción de la pertenencia.
Y siento que estoy recién comenzando a incorporar estos aprendizajes. Me queda mucho por delante.
Y quién lo diría, yo una devota, en aceptación de una verdad que me trasciende.
Yo en camino, en camino de trazar mi propio camino.
Gracias 2011 por pintarme de azul.


